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19 noviembre 2020

El Museo del Prado: la colección (tema)

El Museo del Prado (Madrid, España) es una institución cuyo origen debe mucho a las colecciones reales de los siglos XVI y XVII. El coleccionismo de entonces aspiraba a reunir obras de los artistas preferidos de los monarcas, ignorando así un carácter enciclopédico. 
El primer pintor coleccionado por los monarcas españoles, y el pilar sobre el que se erigió la colección real, fue Tiziano. Así, los monarcas optaron por una pintura en la que lo importante era el color, una pintura en la que primaban los aspectos más emotivos y sensuales. 
Otros pintores y escuelas fueron incorporados desde el siglo XVI. Felipe II se decantó por la pintura flamenca del XV y aún más decisivo fue Felipe IV, quien no sólo encargó obras a Rubens, Velázquez y Van Dyck, sino también a José de Ribera, Nicolás Poussin y Claudio de Lorena, y a distintos pintores italianos. Además, lleno los vacíos existentes de la colección con obras del Renacimiento italiano no veneciano, como Rafael, Parmigianino o Correggio. 
Con la llegada de los Borbones llegaron los pintores franceses a la colección, dando inicio a un siglo, el XVIII, dominado por artistas extranjeros. A los franceses les sucedieron los italianos y, tras el reinado de Carlos III, sólo a finales de siglo, con Goya, vuelve un pintor español a dominar el escenario cortesano.
El promotor del museo fue el rey Fernando VII, sin olvidar el apoyo de su esposa, María Isabel de Braganza. Su intención de abrir un museo se muestra ya en documentos de 1814, cuando está dispuesto a ceder el Palacio de Buenavista a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando para abrir una galería con pinturas y objetos artísticos tanto de la Academia como de la colección real. Pero en esos años se busca el edificio ideal, y cuando se decide que sea el Real Museo de Ciencias Naturales construido por Juan de Villanueva, éste se tiene que remodelar debido al estado en el que se encontraba tras la guerra con los franceses.
Durante el siglo XIX son los artistas españoles los que viajan fuera, sobre todo a Roma y París. 
Por otra parte, hay que recordar que algunos de los fondos de la colección provienen de otros museos, como el extinto Museo de la Trinidad o el Museo de Arte Moderno, o del ámbito privado, como los legados de D. Pablo Bosch, D. Pedro Fernández Durán o D. Ramón de Errazu.
La colección del Museo del Prado termina cronológicamente en el año 1881, año del nacimiento de Pablo Picasso.
Pero no hay que olvidar que la colección que atesora el Museo del Prado no es sólo pictórica, sino que también contiene obras escultóricas y de artes decorativas, colecciones que abarcan desde la Antigüedad al siglo XIX.

11 diciembre 2012

El mercado de San Miguel (obra) II

En 1999 la Comunidad de Madrid acometió una remodelación que devolvió al mercado su aspecto original. Sin embargo, la actividad económica se encontraba en decadencia ya que no lograba adaptarse a los nuevos tiempos.
Por eso, desde 2003 y gracias a un grupo de particulares que bajo la sociedad “El Gastródomo de San Miguel” se han convertido en los dueños mayoritarios del mercado, ha experimentado un proceso de reconstrucción durante dos años que, aun manteniendo su espíritu inicial, lo ha convertido en un mercado tradicional del siglo XXI, en un centro culinario donde se produce una gran afluencia de personas cada año.
En primer lugar se ha realizado un proyecto de consolidación del edificio original apuntalando toda la estructura del edificio. En segundo lugar se ha rediseñado el edificio conservando todo su valor histórico, a la vez que dotándolo de facilidades propias del siglo XXI. Con estas intervenciones de conservación y modernización no sólo se hace posible que el edificio se mantenga durante más tiempo, sino que además se activa económicamente, convirtiéndolo en uno de los mercados más famosos de la ciudad adaptado a la nueva forma de vida. Se trata de una estructura de principios del siglo XX que contiene una actividad económica propia del siglo XXI.
En la remodelación se ha hecho un suelo de granito, la marquetería es de roble y cristal y se ha reproducido parte de la ornamentación original del edificio. Pero en cuanto a la actividad económica, los puestos se han construido pensando en sus necesidades propias, siendo construidos uno a uno.

10 diciembre 2012

Mercado de San Miguel (obra) I


El Mercado de San Miguel es un lugar histórico y monumental situado en el centro de Madrid, en una zona de gran oferta comercial, cultural y de ocio. Es considerado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento, estando así inscrito en las listas de Patrimonio Histórico Artístico y Arquitectónico de la Comunidad de Madrid. Se trata del único mercado en hierro, un modelo originario de Francia, que se ha conservado hasta la actualidad, después de la desaparición del Mercado de la Cebada y de los Mostenses.
Instalado en su origen al aire libre, en 1895 se realiza un proyecto de Joaquín Henri para cubrirlo del que sólo se ejecutan unas portadas. Su construcción, con un nuevo proyecto basado en el modelo de mercado parisino bajo la dirección de Alfonso Dubé y Diez, comienza en 1911 y se termina en 1916.
El solar en el que se encuentra data de 1430 y corresponde al recinto urbano de la época medieval. Se rodeaba de una muralla de la que todavía quedan restos y en la que había una serie de puertas que daban acceso a las calles más importantes de la ciudad. En origen, en ese solar se encontraba la iglesia parroquial de San Miguel de los Octoes, en la que fue bautizado Lope de Vega.
En 1790 se produce un incendio por el que hay que derribar la iglesia en 1809 bajo recomendación de Juan de Villanueva en 1804. Gracias a esto se amplía el solar añadiéndole el terreno que ocupaban las casas cercanas. En este momento ya comienza en él la actividad comercial al aire libre, sobre todo de productos perecederos, y el solar se convierte en plaza.
En 1835 el Ayuntamiento remodela la plaza construyendo una de madera con calles y puestos fijos, lo que se desarrolla gracias a las ideas de ordenación e higiene que se encuentran en auge en esa época. A partir de entonces comienzan los proyectos y obras para convertir el mercado en un mercado cubierto.
Consta de una planta baja con estructura metálica de soportes de hierro fundido y un sótano para almacenes. Además, destaca la composición de las cubiertas, el sistema de desagües y la crestería de cerámica que lo corona.

Ver también: http://historiaculturayarte.blogspot.com.es/2012/12/el-mercado-de-san-miguel-obra-ii.html

16 junio 2012

Salesas Reales (obra)

El convento de la Visitación o de las Salesas Reales es un conjunto arquitectónico formado por un convento, un palacio y una iglesia. 
Para su construcción se eligieron los planos de Carlier, aunque luego fueron muy modificados por Francisco Moradillo, encargado de la dirección de las obras. Es una combinación del estilo barroco con el clasicismo, formando un rococó muy recargado en el interior. 
La fachada principal, situada detrás de un atrio cerrado por rejas y una amplia escalinata, está construida en ladrillo y piedra y está formada por un triple pórtico de arcos de medio punto rematado por un frontón entre dos torres cuadrangulares de un solo cuerpo. El ornamento está hecho a base de relieves y estatuas en nichos. El conjunto se organiza verticalmente con pilastras de orden compuesto, formando siete calles. Su planta es de una nave con forma de cruz latina y capillas-hornacinas a los lados, cubierta con bóveda de cañón y con cúpula sobre pechinas, tambor y linterna, sobre el crucero. 
En su interior se encuentra el sepulcro de Fernando VI, diseñado por Francesco Sabatini bajo mandato de Carlos III, y labrado en mármol y pórfido por Francisco Gutiérrez. Este monumento funerario se trasdosa con el de su esposa, Bárbara de Braganza. Se encuentra centrado por un arco de medio punto, en cuya parte superior se sitúa el escudo real de España sustentado por la Fama y un ángel. En la zona central está la figura de Saturno sujetando un medallón con el busto del monarca. Debajo del mismo hay dos bolas terráqueas coronadas que simbolizan el poderío de España sobre el mundo y que son acompañadas por ángeles que sujetan el centro y la espada (símbolos de poder), mientras que levantan un cortinaje permitiendo ver el sepulcro propiamente dicho, asentado sobre dos leones broncíneos. En él se esculpe un relieve donde aparece el rey como protector de las artes, alegorías de las virtudes y en el centro una inscripción que recuerda al monarca y la construcción del conjunto.

12 junio 2012

Puerta de Alcalá (obra)

Puerta de Alcalá
Madrid (España)
La Puerta de Alcalá es una de las cinco puertas reales que daban acceso a la ciudad de Madrid, en concreto desde Francia, Aragón o Cataluña. Fue construida bajo el mandato de Carlos III, entre 1769 y 1778, para sustituir una puerta anterior del siglo XVI mandada construir por Felipe III para conmemorar la llegada de su esposa Margarita de Austria. Aunque la antigua puerta fue demolida se sabe que fue construida en ladrillo y que contaba con tres arcos, uno principal y dos a los lados de éste. Bajo el primero se situaba una escultura de Nuestra Señora de las Mercedes y bajo los arcos laterales esculturas de San Pedro Nolasco y la beata Mariana de Jesús. La puerta nueva se situó junto al camino de Alcalá de Henares, de ahí su nombre.
Su diseño plenamente neoclasicista pertenece al arquitecto italiano Francesco Sabatini, después de que se presentaran otros diseños Ventura Rodríguez y José de Hermosilla. Se trata, además, del primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del Imperio Romano, y sirve para conmemorar la llegada del monarca a la capital.
Los elementos de sujeción estructural están construidos con piedra berroqueña, mientras que los elementos decorativos y ornamentales son de piedra blanca procedente de Colmenar de Oreja. Estos materiales son muy habituales en la arquitectura madrileña del siglo XVIII. Sin embargo, la cubierta de los frontones son planchas de plomo.
Se desarrolla en tres cuerpos, los dos laterales de inferior altura que el central. Entre ellos se reparten cinco vanos: tres con arco de medio punto, con claves acabados en sus dovelas con mascarones con formas de cabezas de león y sátiros, y dos laterales adintelados con relieves de cornucopias y guirnaldas florales. En su origen, estos vanos se cerraban con rejas que cerraban el tráfico.
La fachada exterior presenta diez columnas lisas de granito de Segovia adosadas. En el interior, las seis exteriores se sustituyen por pilastras. Todas ellas se apoyan sobre un zócalo, tienen capiteles de orden jónico, y sobre ellos se apoya una cornisa.
De las decoraciones se encargaron Francisco Gutiérrez y Roberto Michel, que trabajaron anteriormente en la Fuente de Cibeles. Sobre el vano central, en el frontón, figura una inscripción que hace alusión a Carlos III y al año en que fue construida esta puerta. Sobre la inscripción exterior se encuentra un escudo de armas real sostenido por la Fama (con una trompeta) y el Genio en forma de niño, un conjunto similar al sepulcro de Fernando VI en las Salesas Reales. El resto de la decoración hace alusión al poder del rey, sus virtudes (fortaleza, justicia, templanza y prudencia) y su magnificencia.

08 junio 2012

Iglesia de San Marcos (obra)

Iglesia de San Marcos (Madrid)
Iglesia de San Marcos (Madrid)
La iglesia de San Marcos debe su nombre a la victoria de Felipe V en la batalla de Almansa (Día de San Marcos de 1707) y sustituyó al pequeño oratorio de la parroquia de San Martín.
Fue comenzada por Ventura Rodríguez en 1749 y es consagrada en 1753. Su arquitecto recibió sepultura en este edificio junto con su esposa hasta que sus restos se trasladaron en el siglo XIX a la parroquia de San Sebastián.
Su concepción, aún barroca, es heredera de Bernini y Borromini, pero ya se encuentran en ella claros elementos neoclásicos, siendo así un claro ejemplo de la transición entre estos estilos.
Su exterior es muy sencillo. La fachada está compuesta por tres cuerpos de ladrillo con impostas de piedra. El cuerpo central, donde se encuentra la puerta de acceso y un hueco rectangular que sirve para iluminar el coro, queda enmarcado por dos pilastras de orden gigante sobre las que se sitúa un frontón triangular. A sus lados se encuentran dos cuerpos curvos que forman un atrio cóncavo.
Su interior es mucho más rico y se estructura en elipses sucesivas de distintos tamaños y orientaciones que forman la planta: el primero es el nártex, los dos siguientes forman la nave y el último es el presbiterio. Se cree que esta estructura está basada en el proyecto para la iglesia de San Felipe de Turín realizado por Juvarra pero que nunca llegó a construirse. Las cubiertas, todas cupuladas, también varían su tamaño de unas a otras, pero siempre manteniendo su forma elipsoide (clara influencia del uso de curvas y contracurvas que se produce en el Barroco).
En el interior también se encuentran pilastras y semicolumnas de orden gigante rematadas por capiteles con hojas de acanto y cabezas de león que representan a San Marcos. Destaca además el retablo del altar mayor, claramente neoclásico: columnas de madera con capiteles dorados, una imagen del santo y frontón curvo.

05 junio 2012

Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones (obra)

Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones (Madrid)
Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones (Madrid)
Esta fuente se conoce por el nombre de Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones y es considerada una de las obras maestras del Neoclasicismo español. Fue diseñada por Ventura Rodríguez.
Se compone de un cuerpo central con escalinata, con dos mascarones que arrojan agua sobre tres conchas superpuestas de diferentes dimensiones. En el pedestal se representan las cuatro estaciones mediante figuras alegóricas (una mujer con flores representa la primavera, una mujer con una espiga de trigo y una hoz en la mano representa el verano, un hombre con uvas es el otoño, y un anciano es el invierno), y en los laterales se ven las cabezas de Medusa y Circe, que hacen referencia a diferentes episodios mitológicos relacionados con Apolo. Rematando el conjunto se encuentra la efigie del dios Apolo con los rasgos de Carlos III y sosteniendo una lira, uno de sus atributos, en la mano izquierda, y con una serpiente pitón, otro de sus atributos, situada a sus pies.

03 junio 2012

Fuente de Neptuno (obra)

Fuente de Neptuno (Madrid)
Fuente de Neptuno (Madrid)
La fuente madrileña de Neptuno, que data de los años 80 del siglo XVIII, fue diseñada por el arquitecto Ventura Rodríguez y realizada por Juan Pascual de Mena, aunque se sabe que fueron varios escultores los que trabajaron en ella. Está realizada en mármol blanco procedente de Toledo y forma parte de un programa iconográfico inspirado en la mitología grecorromana. Forma parte, junto con la Cibeles y la Fuente de Apolo de los grupos escultóricos que diseñó Ventura Rodríguez para el Salón del Prado. 
Está formada por un gran pilón circular en cuyo centro se encuentra la figura de Neptuno, dios de los mares, con una culebra enroscada en la mano derecha y un tridente en la mano izquierda. Esta figura sería una referencia a la Marina que reformó Carlos III para reforzar el nexo con las colonias españolas. Su carro está formado por una concha tirada por dos hipocampos (caballos marinos con cola de pez). A su alrededor se esculpieron focas y delfines.

31 mayo 2012

Puerta Real o de Carlos III del Real Jardín Botánico (obra)

Puerta Real o de Carlos III del Real Jardín Botánico
Madrid (España)
El Real Jardín Botánico se traslada a su actual ubicación por mandato del rey Carlos III en 1781. Se encuentra en el Paseo del Prado junto al Museo de Ciencias Naturales que se estaba construyendo y que hoy en día es el Museo del Prado. 
Esta puerta es conocida como Puerta Real o de Carlos III y data del último tercio del siglo XVIII. Fue diseñada en 1773 por Francesco Sabatini y se inauguró oficialmente en 1781. Fue concebida como entrada principal, pero pocos años después tomaría este cargo la Puerta de Murillo, obra de Juan de Villanueva
Es una obra de inspiración clasicista que se encuentra entre las obras más importantes del Madrid Neoclásico. Esta realizada en sillarejo de granito, aunque algunas partes son de piedra caliza. Es obvia su similitud con la Puerta de San Vicente, realizada también por Sabatini. Consta de un cuerpo central formado por un arco de medio punto coronado por un frontón triangular y con un postigo adintelado a cada lado. A los lados del arco se encuentran dos columnas de orden dórico que sostienen un panel rectangular con una inscripción que hace referencia a Carlos III y al año de su inauguración.

28 mayo 2012

Oratorio del Caballero de Gracia (obra)

Oratorio del Caballero de Gracia (Madrid)
Oratorio del Caballero de Gracia (Madrid)
El oratorio del Caballero de Gracia fue construido por Juan de Villanueva bajo el mandato de Carlos III en un estilo claramente neoclásico que recuerda a una pequeña basílica romana
Se construye para sustituir a otro oratorio del siglo anterior (1654). Juan de Villanueva proyecta entonces dos plantas: una que ampliaba la ya existente y otra de esquema basilical y forma de cruz latina (creando un transepto gracias al retranqueo de los muros laterales) cubierta en el crucero por una cúpula, que fue finalmente la elegida.
Su estructura es una nave longitudinal cubierta con bóveda de cañón horadada con pequeños casetones y rematada en un ábside (cabecera semicircular). A los lados, unas columnas corintias monolíticas de granito crean dos naves laterales muy estrechas. Su cúpula, que se sitúa sobre el crucero de forma elíptica y se alza sobre pechinas, se decora con escenas del Antiguo Testamento. Una linterna permite la iluminación cenital que crea un efecto de gradación de luz. 
Su construcción se realiza en cantería combinada con ladrillo.
La obra interior se realiza entre 1782 y 1795 debido a la falta de fondos disponibles para su construcción. Debido a disputas por la financiación de la obra se despide a Villanueva y se contrata a Juan Pedro Arnal, arquitecto encargado de su finalización.
En relación con su entorno, se ubica en un espacio estrecho y alargado que condiciona su diseño desde el primer momento.
La fachada sur está desprovista de todo adorno (contraposición al Barroco y clara tendencia neoclásica) y dos columnas jónicas flanquean el acceso, levemente retranqueado. A los lados se sitúan sencillas hornacinas y todo el conjunto se remata por un frontón clásico no completo para dejar espacio suficiente a un ventanal de arco rebajado.
La fachada norte obligó a que se recortara el ábside y ya en el siglo XX se rehizo la fachada construyendo un arco triunfal sobre el ábside.

25 mayo 2012

Edificio Villanueva del Museo del Prado (obra)

El Museo del Prado fue construido en el año 1785 bajo mandato de Carlos III y es una obra del famoso arquitecto Juan de Villanueva. Se encuadra dentro del conjunto de modernización científica que planea el rey junto con el Real Observatorio Astronómico y el Real Jardín Botánico. 
Museo del Prado (edificio Villanueva)
Museo del Prado (edificio Villanueva)
Su función primaria era ser el Gabinete de Ciencias Naturales, pero posteriormente acabaría siendo una de las pinacotecas más importantes de Madrid. 
Su sentido es un eje longitudinal, simétrico y dividido en cinco cuerpos: dos rotondas en los extremos, dos galerías venecianas llenas de ventanales y un gran cuerpo central donde se encuentra la fachada principal. Logra una gran uniformidad estética gracias a una columnata gigante que recorre el edificio de lado a lado. Es un claro ejemplo de edificio neoclásico que contrasta con el exuberante barroco anterior. 
El cuerpo central destaca en planta y en alzado por un pórtico hexástilo de orden toscano, un entablamento, una cornisa y un ático que lo remata. Su gran originalidad reside en el frontón rectangular que contrasta con los típicos frontones triangulares. 
Las dos galerías laterales tienen dos plantas en altura: la inferior con ventanales profundos y alargados que acaban en arco de medio punto, y la superior con una galería de columnas jónicas. El tercer piso, retranqueado, es una construcción posterior. 
La fachada norte presenta un pórtico con dos columnas jónicas y entablamento liso, que actualmente se corresponde con el segundo piso. La fachada sur está formada por un vano adintelado y una logia o galería con seis columnas de orden corintio con entablamento. 
Frente a la fachada principal, con un friso que presenta una alegoría de Fernando VII como protector de las ciencias, las artes y las técnicas, está ubicada la estatua de Velázquez, obra de Aniceto Marinas. 
En 1819, bajo mandato de Fernando VII, se abre oficialmente el Museo del Prado.
Desde entonces el edificio ha sufrido diversas ampliaciones, consistentes en la adición de nuevas salas o la incorporación al museo de distintos edificios del entorno.

23 mayo 2012

Real Basílica de San Francisco el Grande (obra)

Fachada de la basílica de San Francisco el Grande
Madrid (España)
Se trata de un templo católico diseñado por el fraile Francisco Cabezas, quien abandonó el proyecto en 1768, desarrollado por Antonio Pló, quien se hizo cargo de la cúpula, terminándola en 1770, y finalizado por Francesco Sabatini, quien se incorporó en 1776, y a quien se debe la fachada principal y las dos torres que la coronan. Fue terminado en 1784. Forma parte del convento franciscano de Jesús y María (siglo XIII), sobre una ermita dedicada a Santa María. En 1760, los franciscanos derriban la antigua ermita para construir un templo de mayor tamaño encargado a Ventura Rodríguez, pero su proyecto fue finalmente desestimado. 
Mientras que su exterior es claramente Neoclásico, su decoración interior es ecléctica y fue realizada a finales del siglo XIX.
Francisco Cabezas concibió una amplia rotonda para el espacio interior. Destaca por su cúpula, considerada como la tercera de mayor diámetro de la cristiandad (33 metros y 58 de altura) por detrás del Panteón de Agripa y de San Pedro del Vaticano.
Los problemas técnicos debidos a su tamaño se solucionaron gracias a una escasa elevación. Esta realizada en ladrillo macizo y en su arranque es mayor su grosor, que desciende hasta la coronación.
En 1879 fue objeto de una profunda reforma y restauración, impulsada por Antonio Cánovas del Castillo. Esa restauración fue aprovechada para decorar su interior (1880-1889).
Su planta es central y circular, con vestíbulo y ábside. Su cubierta es una cúpula custodiada por seis pequeños domos, que se corresponden en el interior con seis pequeñas capillas circundantes. La capilla mayor está instalada en el ábside y preside todo el conjunto.
Está construida con sillares de granito y ladrillo enfoscado.
La fachada principal está orientada al este y es obra de Francesco Sabatini. Su diseño es neoclásico aunque con una configuración convexa para adaptarse a la planta de la estructura. Se puede dividir en dos cuerpos: el inferior formado por tres arcos de medio punto con pilastras dóricas; y el superior formado por tres ventanales adintelados con orden jónico. Se remata con un frontón triangular decorado con la cruz de Jerusalén y una acrotera con el escudo franciscano y una corona real. Sobre la balaustrada se elevan seis estatuas de santos realizadas en piedra. Consta además de dos torres, una a cada extremo, ligeramente retranqueadas, y cubiertas con chapiteles ondulados sobre los que se encuentran dos veletas. En sus vanos se encuentran las campanas, enmarcadas con pilastras pareadas.

19 mayo 2012

Introducción al Madrid neoclásico (tema)

Desde la llegada a Madrid de los Borbones a principios del siglo XVIII se produce un cambio en el gusto. La nobleza y el clero siguen apostando por arquitectos castizos que se aferran a lo tradicional. Las proporciones son pequeñas y el interés se vuelca en los interiores. Los círculos cortesanos hacen traer a artistas italianos y franceses, promocionando así un barroco más internacional que desprecia la tradición española. Su arquitectura es grandilocuente y monumental, con derroche de medios y proporciones.
En esta época existe una intención de crear un prototipo urbano en base a premisas racionalistas tan ilustradas que reflejaran la funcionalidad. Dentro de este contexto es donde se desarrolla el Madrid neoclásico de Carlos III. Con él pretende sanear y embellecer la ciudad para dotarla del carácter representativo y simbólico de capital del Reino.
El edificio ya no se concebía como una pieza aislada justificable por sí misma, sino como una parte integrante de un conjunto urbano geométricamente regular, pensado de una forma racional, y subordinado a la perspectiva.

Entre los arquitectos que intervienen en la construcción de este Madrid neoclásico destacan Ventura Rodríguez, Francesco Sabatini, Diego y Juan de Villanueva.