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29 abril 2024

Tipos de edificios de la arquitectura románica (tema)

Aunque el arte románico es un arte principalmente religioso, podemos encontrar dentro de la arquitectura románica otros edificios de tipo civil.

Por un lado, tenemos los castillos, cuyas edificaciones se deben a la inseguridad reinante en Europa debido a la época de las invasiones. Además, son el símbolo visible de las relaciones de dependencia personal que caracterizan al feudalismo. Dispondrán de un recinto militar, de un espacio de residencia para los señores y de una iglesia o capilla, y se ubicarán en lugares estratégicos para su mejor defensa.

Por su parte, los monasterios son recintos que funcionan como una ciudad cerrada accesible sólo a una comunidad religiosa. Constarían de distintas partes como la iglesia, el claustro, las áreas de hospedaje, la enfermería, la bodega, el huerto…

Por último, destacan las iglesias, con un importante simbolismo religioso.

Ver también: Características de la arquitectura románica (tema)


09 junio 2013

Introducción a la arquitectura cisterciense (tema)

En arquitectura, se llama cisterciense a las formas artísticas concebidas por la orden monástica fundada en Cîteaux (Cistercium), Borgoña, por el abad Roberto de Molesme en 1098.
La aportación de Bernardo de Claraval (1090-1150) es decisiva para la orientación estética del estilo. Éste propone formas sencillas y sobrias, despojadas de elementos decorativos y complicados simbolismos. En oposición a las iglesias de la orden de Cluny (fundada en el siglo X por Guillermo de Aquitania), dicta una norma fundamental para la construcción de monasterios: consciente y profunda austeridad traducida en rigurosa sencillez de formas y soluciones. La renuncia a los excesos decorativos incluye la prohibición de construir torres o adornar los interiores con pinturas, esculturas, mobiliario o vidrieras.
Además, una separación tajante entre la zona de trabajo y la de residencia garantiza el aislamiento de la iglesia y el claustro, que se consideran lugares de meditación apartados del mundo profano.
La concepción del espacio cisterciense es una concreción arquitectónica de formas románicas tardías, con elementos formales protogóticos.
La propagación de la orden cisterciense por toda Europa durante los siglos XII y XIII impulsa la construcción de este tipo de monasterios, aunque con el paso del tiempo se empiezan a añadir elementos decorativos procedentes de las tradiciones artísticas locales.

"En la casa de Dios nada permanezca que dé impresión de orgullo o superfluidad o que pueda de algún modo corromper la pobreza que han abrazado los monjes para custodiar sus virtudes". San Bernardo.

18 febrero 2013

El románico normando o siciliano (tema)

La conquista normanda de Sicilia, culminada con la coronación de Roger II como rey en el año 1130, vuelve a llevar la cultura occidental a la isla tras dos siglos de dominación árabe. Se trataba de una isla muy influenciada por las formas bizantinas y la decoración islámica. Esto sumado a la tolerancia de los normandos hace que se complementen ambas tendencias en los edificios de rito latino y en los edificios cortesanos. Se produce un sincretismo figurativo de gran calidad artística.
En arquitectura se produce el realce del crucero, entendido como núcleo principal del edificio, gracias a distintos efectos de perspectiva y claroscuro. A mediados del siglo XII empiezan a surgir elementos característicos del románico tardío, como la articulación compleja y exagerada de los exteriores, la cubierta con bóveda estrellada de tipo oriental, la decoración con mosaicos de piedra...

16 febrero 2013

Introducción al románico (tema)

A partir del año mil, tras una recuperación económica, Europa experimenta un proceso de renovación social y política del que surge una nueva cultura que el ámbito artístico se caracteriza por un gran afán constructor. En este proceso tienen un papel fundamental las ciudades, que ven aumentada su población y desarrollado el comercio. En arquitectura destaca la edificación de catedrales, donde se experimentan nuevos métodos de construcción y surge un nuevo lenguaje figurativo caracterizado por complejos programas iconográficos tanto pictóricos como escultóricos.
Europa en el año 1000
El término "románico" se utiliza por primera vez en 1818 para designar su carácter de romance, en oposición a lo germánico, que era ajeno a la tradición clásica. Se suponía que era un renacimiento espontáneo de las formas de arte romano, contemporáneo al nacimiento de las lenguas romances. Se trata de una nueva actitud ante el arte antiguo. Ya no se intentan adaptar unos modelos antiguos, sino que se toma conciencia de la capacidad de emular el arte clásico.
Expresa el poder del arte romano renovado a la luz de la espiritualidad medieval, a través de la solidez de las masas, la severidad y grandiosidad de los edificios y los volúmenes compactos. Será un arte que se difundirá entre los siglos XI y XIII por toda la Europa cristiana. En él prevalece la arquitectura, viéndose sometida a ella la decoración escultórica, que no sobrepasa los límites de su marco y permanece bien delimitada (ley de adaptación al marco). Destaca especialmente la fachada de las catedrales, que, con un gran pórtico, tiene una función didáctica para los fieles.

Entrada actualizada en marzo de 2024.

11 octubre 2012

Comparación entre la arquitectura románica y la arquitectura cisterciense (tema)

El Románico es una etapa artística que se desarrolla en Europa en la época de las grandes peregrinaciones de fieles cristianos a distintos puntos religiosos para la adoración de reliquias de santos o mártires. Por esto mismo, en la arquitectura románica se hace cierta ostentación en las iglesias, que serán los edificios más importantes, aunque también se construirán castillos y monasterios. La arquitectura cisterciense se desarrolla a finales del Románico, y sus principios son la austeridad, el retiro y el silencio de los monjes, que se rigen por el “ora et labora” (reza y trabaja). Debido a esto se abandona toda ornamentación que pueda distraer de la liturgia. El edificio más importante es el monasterio, lugar donde habitan los monjes.
Las iglesias románicas suelen ser de planta de cruz latina, aunque también existen las de planta centralizada (bien circulares o poligonales), y su cubierta es siempre abovedada, por lo que sus muros son macizos y de gran espesor para poder soportar el peso de la cubierta, lo que condiciona el tamaño de sus ventanas, que son escasas y pequeñas y con forma de arco de medio punto. La nave central se cubre con bóveda de cañón reforzada por arcos fajones, mientras que las laterales se cubren con bóveda de arista. Las iglesias cistercienses, que se localizan dentro de los monasterios, tienen planta de tres naves: la central se cubre con una bóveda de cañón apuntada y las laterales, que son más bajas, con bóvedas transversales.
El crucero de las iglesias románicas se cubre con una cúpula sobre pechinas o trompas, que facilitan el paso de una superficie cuadrada a una circular, mientras que en la arquitectura cisterciense está prohibido construir el campanario sobre el crucero, por lo que las bóvedas de las naves continúan hasta la cabecera.
Las cabeceras románicas tienen forma absidal (semicircular), mientras que las cistercienses son rectas.
El peso se descarga sobre pilares en ambos casos, pero mientras que en la arquitectura románica se usan además columnas con función decorativa, en la cisterciense los pilares son rectangulares o poligonales con capiteles sin ninguna decoración.
Las iglesias románicas cuentan además con un deambulatorio o girola que da cabida a las grandes cantidades de peregrinos que entraban en la iglesia, al igual que las tribunas que se encuentran por encima de las naves laterales, mientras que las cistercienses eran de uso privado de los monjes y estaban integradas dentro del monasterio, por lo que no necesitaban estas soluciones arquitectónicas.
Mientras que la arquitectura cisterciense se caracteriza por su austeridad y casi no cuenta con decoración, en la románica se usan soluciones arquitectónicas que además sirven como decoración (estribos, contrafuertes, impostas…) y su decoración se basa en temas historiados, vegetales, animales y geométricos.
Otro edificio de gran importancia en ambas arquitecturas es el monasterio, lugar de residencia de los monjes que se construía alejado de las poblaciones.
En el monasterio cisterciense tiene gran importancia el agua. Primero se realizaba una sencilla edificación con materiales perecederos cerca de una fuente de agua para ver si la situación era la idónea, y una vez que se comprobaba la propia supervivencia del monasterio se pasaba a construir el edificio final, que se caracterizaba por su monumentalidad y desornamentación.
La parte más importante del monasterio era el claustro, que siempre era cuadrado y en ambos casos se encontraba adosado a un lado de la iglesia y comunicado con distintas dependencias del monasterio. Otras partes importantes del monasterio cisterciense son los almacenes (en el lado oeste), el refectorio o la cocina (que se situaba en el lado opuesto al de la iglesia).
Del románico es característico el arco de medio punto, mientras que del cisterciense lo son el arco de medio punto apuntado y la bóveda de crucería ojival.
El otro edificio importante en la arquitectura románica pero que no aparece en la cisterciense es el castillo, que es un símbolo de poder señorial situado en un lugar estratégico y que servía tanto de defensa como de lugar de residencia.

22 enero 2012

La escultura románica (tema)

Es la actividad constructora románica, que empieza en Europa alrededor del año 1000, la que proporciona una gran expansión a la escultura, pues la escultura románica está estrechamente ligada a la arquitectura.
Debido a esto, la escultura se centra sobre todo en el relieve, distanciándose así de la escultura de la Antigüedad, que solía ser exenta. Mientras que el bajorrelieve es empleado especialmente tanto en el prerrománico como durante el primer románico, manteniendo posteriormente funciones decorativas, las representaciones historiadas, como las de los tímpanos o capiteles, se realizan en medio o altorrelieve.

La escultura románica aparece sobre elementos arquitectónicos sencillos. Mientras que en las ménsulas se representan motivos profanos, el dintel es más apropiado para hileras de figuras. Encima del dintel se encuentra el tímpano, que se convertirá en el lugar central y más prominente de la escultura románica.
Relieve del claustro del monasterio de Santo Domingo de Silos
Duda de Santo Tomás
La cabecera superior de la columna está formada por el capitel, sobre el que descansa la bóveda. El contenido simbólico de la columna reside en su origen, es decir, en la forma de árbol: el árbol posee raíces y copa y la columna, basa y capitel.

Se trata de una escultura hierática, de formas estrictamente fijadas, solemnes y rígidas, imágenes que se han formado a partir de las tradiciones religiosas. 
Los pliegues de las vestiduras, las posturas y la representación de manos y pies se convierten en representativos, dotando a las esculturas de un carácter internacional. Además, el arte románico engloba muchos temas simbólicos que no son accesibles para la comprensión actual.
En esta escultura se produce el uso de una perspectiva jerárquica en la que el tamaño de las figuras depende de su importancia en la escena, además de la llamada "ley del marco", en la que las figuras se adaptan al espacio disponible, llenándolo todo en una especie de horror vacui.

Las escenas se inspiran en textos bíblicos, en los evangelios apócrifos y en los bestiarios. Los temas más frecuentes son el Juicio Final representado como el Cristo pantocrátor rodeado por el tetramorfos (las imágenes de los evangelistas), los veinticuatro ancianos del Apocalipsis y las figuras de los justos y los condenados al fuego eterno. También podemos encontrar el crismón o anagrama de Cristo, tema de origen paleocristiano, el Crucificado (con cuatro clavos, vestido y con los ojos abiertos, expresión de su triunfo sobre la muerte), solo o asociado al Calvario o el Descendimiento. La Virgen sigue la iconografía bizantina de la Kiriotissa o trono de Dios, con una gran frontalidad y una total ausencia de relación con el Hijo que lleva en brazos. Otros temas son los ciclos de la infancia, pasión y muerte de Cristo, y algunas leyendas hagiográficas, especialmente aquellas que hacen referencia al martirio de los santos.
Así, la función de la escultura románica, al igual que la de la pintura, es didáctica, es decir, las imágenes sirven para comunicar el mensaje de la Biblia a la población analfabeta.

Es cierto que la mayoría de los artistas de la época nos son desconocidos, pero no podemos hablar de un anonimato intencionado, pues hasta nosotros han llegado numerosas firmas.

Entrada actualizada en marzo de 2024.

14 enero 2012

Tímpano de la portada de Santa Fe de Conques (obra)

Juicio Final - Tímpano de la portada de Santa Fe de Conques
Juicio Final
Tímpano de la portada de Santa Fe de Conques
La imagen muestra la representación del Juicio Final en el tímpano de la portada de Santa Fe de Conques,una obra escultórica del románico francés.
Su función era la de aleccionar a los analfabetos sobre la Iglesia cristiana, a la vez que ofrecía una sensación de acogimiento y grandeza.
El tímpano era el punto culminante de la alegoría, y por eso en él se representaba al Pantócrator o Maiestas Domini (Cristo en majestad o entronizado). Esta imagen alegórica era la vuelta de Cristo al mundo para juzgar a los hombres, dar fe de la grandeza divina y simbolizar lo absoluto (el principio y fin de todas las cosas). En esta imagen del Cristo se le representa entronizado y sus rodillas y piernas abultadas (característica que se repite durante el Románico) tienden a aumentar esa sensación de poder y majestad. Su brazo derecho bendice a los hombres, y esta actitud queda remarcada por la forma de representar sus vestimentas, pues su brazo queda dentro de un semicírculo formado por la caída del manto y la manga, realzando la bendición. Estas características siguen un criterio expresivo de grandiosidad que será muy abundante en la escultura y pintura del Románico.
La imagen de Cristo se encuentra encerrada en una mandorla, que es un símbolo de lo celeste y la eternidad, al igual que un atributo de poder.
Este tímpano semicircular es una composición simétrica en la que se representa la visión apocalíptica del Juicio Final. A la derecha de Cristo se representa a los santos encabezados por la Virgen y San Pedro con la llave del cielo, junto con los elegidos que serán sometidos al juicio. Al otro lado se encuentran los condenados, representados con figuras retorcidas, que son los que irán al infierno.
Cristo se diferencia de todas estas figuras por su actitud aislada que le da un carácter alejado de lo terrenal y superior a ello, y por su tamaño, pues el artista sigue una perspectiva jerárquica en su obra.
En la parte superior se encuentran los ángeles anunciando la llegada del Juicio Final y sosteniendo alguno de los elementos necesarios para su ejecución.
En la parte baja del tímpano se representan las sentencias y las penas de los castigados que acaban en el infierno junto con seres monstruosos en un caos total y los elegidos con los santos en el cielo en un orden celestial.
Todas estas figuras están representadas dentro de los límites del tímpano, por lo que se sigue claramente la ley de adaptación al marco.

13 enero 2012

Planta de la catedral de Santiago de Compostela (obra)

Planta de la Catedral de Santiago de Compostela
Planta de la catedral de
Santiago de Compostela
El plano de la imagen pertenece a la planta de la catedral de Santiago de Compostela, edificio religioso de época románica (siglo XII) realizado en piedra.
Se trata de una gran cruz latina (que representa la salvación del mundo) de tres naves, incluso en el transepto, que se caracteriza por su amplitud y monumentalidad.
A los pies de la cruz se encuentra la portada principal, conocida como el Pórtico de la Gloria, que ahora se encuentra cubierto por una fachada barroca de posterior construcción.
La nave central está cubierta por una bóveda de cañón divida en diez tramos por arcos fajones que ayudan a descargar su peso sobre unos pilares cruciformes con columnas adosadas. La función de estas columnas es totalmente decorativa.
Sin embargo, las naves laterales están cubiertas por bóvedas de arista, y sobre ellas se encuentran las tribunas o triforios, abiertas a la nave central, que además de albergar mayor número de peregrinos, permiten asistir al oficio.
Sobre el crucero se sitúa el cimborrio, y en sus brazos se abren amplios huecos para permitir la iluminación del recinto y resaltar la zona de la tribuna.
La nave central lleva a una cabecera semicircular con una girola en la que se abren varias capillas absidiales de planta de herradura embutida, aunque el testero de la capilla central es recto.
Esta catedral tendrá gran influencia en toda la arquitectura del Camino, pues era el punto de referencia de la peregrinación y el lugar más importante, pues albergaba las reliquias del santo, que eran objeto de adoración religiosa.

12 enero 2012

Características de la arquitectura románica (tema)

La arquitectura de este periodo es fundamentalmente religiosa. El edificio dominante fue la iglesia.
Las necesidades constructivas derivadas del empleo de una cubierta abovedada hizo necesario aumentar el espesor de los muros. Las ventanas, formadas por arcos de medio punto que van decreciendo en tamaño, a lo que deben su aspecto abocinado, eran escasas y pequeñas, de ahí que el templo románico se caracterice por su solidez y escasa iluminación. 
Su planta es generalmente de cruz latina, aunque también existen plantas centralizadas (circulares o poligonales). La de cruz latina está integrada por una o varias naves longitudinales terminadas en la cabecera en ábsides; el crucero o transepto es la nave transversal, aunque también se denomina crucero al espacio o tramo que resulta de la intersección de éste y la nave mayor; la girola o deambulatorio es la prolongación de las naves laterales en torno a la parte trasera del presbiterio.
El arco de medio punto es el más característico del Románico, aunque la bóveda sea el elemento arquitectónico determinante. La bóveda de cañón es semicilíndrica y suele ir reforzada por arcos fajones que dividen la bóveda en tramos y descargan sobre los pilares que, a su vez, están enlazados por arcos paralelos al eje longitudinal de la nave denominados formeros. Hay iglesias en las que la nave central se cubre con bóveda de cañón, mientras que en las laterales se emplea la bóveda de arista.
El tramo del crucero se cubre con cúpula, por lo que es necesario el empleo de pechinas o trompas.
La tribuna es la galería situada sobre las naves laterales de una iglesia con ventanas a la nave central; cuando este espacio se reduce a un estrecho pasadizo de circulación se denomina triforio o andito.
El grueso muro de sillería soporta la pesada cubierta, predominando el macizo sobre el vano. No obstante, los estribos o contrafuertes también contrarrestan exteriormente el empuje de la bóveda de cañón y los arcos.
San Martin de Tours
Iglesia de San Martín de Frómista (España)
El pilar se convierte en el soporte exento más adecuado para recoger los arcos fajones y los formeros. La arquitectura románica emplea diferentes soluciones, siendo el más característico el pilar de sección cruciforme que paulatinamente se irá enriqueciendo.
Con respecto a la columna, ésta manifiesta la falta de proporción clásica. Su fuste ya no es troncocónico sino cilíndrico, tienen basa con plinto y el capitel evoluciona desde el cúbico al historiado.
En el exterior del templo románico, además de los contrafuertes, los paramentos murales, terminados en una cornisa, presentan impostas o frisos a la altura de las cubiertas interiores. Dichos paramentos pueden estar también recorridos por bandas lombardas, o pilastras alargadas, que están unidas por arquillos ciegos en su parte superior y se apoya en un zócalo en la inferior.
Varias puertas se comunican con el interior del templo, emplazadas en los brazos del crucero y a los pies de la iglesia, que suele ser la principal y está orientada al oeste. Tiene un aspecto abocinado al estar integrada por las arquivoltas, sostenidas por columnas adosadas al muro; si es muy ancha, su dintel está reforzado por el parteluz o mainel, y sobre el dintel aparece el tímpano semicircular.
Un aspecto muy destacable es su decoración, en la que además de los temas historiados, vegetales y animales, figura también un repertorio de motivos geométricos, tales como el ajedrezado, las filas de arco enlazados o yuxtapuestos, los billetes, los besantes, puntas de sierra, cabezas de clavo o el baquetón en zigzag entre otros.