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18 mayo 2012

Fuente de los cuatro ríos (obra)

Fuente de los cuatro ríos, Bernini
Fuente de los cuatro ríos
Esta fuente fue construida por Gianlorenzo Bernini entre 1648 y 1651 y es el elemento central de la plaza Navona y el de mayor tamaño. Fue inaugurada en junio de 1651. Su factura sigue los esquemas básicos del Barroco: teatralidad, expresividad, escenografía y movimiento. 
Consta de cuatro figuras de mármol travertino que representan a los cuatro ríos más importantes de la época intentando recrear su entorno con una dramática tensión. En estas figuras combina magistralmente el movimiento plástico y delicado con las facciones viriles. 
En el centro se erige un obelisco egipcio de granito de más de 16 metros de altura que fue llevado a Roma por Caracalla o Domiciano, información que depende de las fuentes consultadas.
La representación de los cuatro ríos, de un tamaño mayor que el natural, se lleva a cabo de la siguiente manera (ver imágenes en la parte inferior de la entrada): el Nilo, que tiene los ojos vendados, lo que representa los orígenes desconocidos del río, el Danubio, que mira hacia los emblemas de Inocencio X, el Ganges, que sostiene un remo por su longitud como río navegable, y el Río de la Plata, rodeado de monedas para simbolizar la riqueza americana. Así se representa cada uno de los cuatro continentes conocidos en la época, por los cuales el catolicismo se había dispersado. (Aún no se sabía que Australia, recién descubierta, era un continente). Sus escultores materiales fueron: Giacomo Antonio Fancinelli, Claude Poussin, Antonio Raggi y Francesco Baratta.

Estructura de mármol de la fuente de los cuatro ríos
Fuente de los cuatro ríos - Estructura de mármol
Es interesante como Bernini concibe una gruta hueca por debajo de las figuras, un truco manierista para que el obelisco parezca suspendido en el aire. Existe además un claro contraste entre el cuerpo inferior, una pila elíptica simple y regular, y el desarrollo vertical de todo el conjunto en movimiento. Su estructura se puede dividir en tres cuerpos principales: la piscina de forma elíptica donde descansa toda la superficie; la estructura de mármol donde están esculpidos los cuatro ríos; y el cuerpo superior, formado por el obelisco. 
La fuente representa figuras de siete animales, además de una paloma en lo alto del obelisco con una ramita de olivo, relacionando el emblema de los Pamphili: un caballo, una serpiente de tierra (en la parte alta, cerca del obelisco), una serpiente de mar, un delfín (que funciona como desagüe), un cocodrilo, un león y un dragón. Los árboles y plantas que emergen del agua y se encuentran entre las rocas también tienen una escala mayor de la real. Los animales pertenecen a especies grandes y potentes, y el espectador descubre nuevas figuras según gira en torno a la fuente, pues estando estático en un solo punto hay figuras que permanecen ocultas o cubiertas por la masa rocosa.

Inicialmente, esta fuente fue encargada a Borromini, pero finalmente se eligió a Bernini, lo que ha dado lugar a distintas leyendas. La historia cuenta que Inocencio X no envió una invitación a Bernini para construir la fuente, pero el escultor consiguió colocar un modelo de plata en una habitación del palacio papal y cuando fue visto por Inocencio X le fascinó y decidió encargarle la obra. Otra leyenda cuenta la rivalidad entre Bernini y Borromini, basada en el grupo escultórico de Bernini en contra de la iglesia construida por Borromini: el Nilo tiene los ojos cubiertos para no contemplar la iglesia de Santa Inés, mientras que el Río de la Plata parece protegerse de su derrumbamiento. Sin embargo, es una leyenda infundada, pues la escultura se terminó antes que la iglesia, perdiendo así sentido esta interpretación.
Su finalidad es tanto utilitaria (proveer de agua a la ciudadanía) como simbólica (representación del poder papal). Su construcción causó gran polémica al ser construida en un periodo de hambrunas y pobreza para el pueblo romano. 
Su contribución e influencia en el urbanismo barroco es notable gracias al gorgoteo que produce el agua y los reflejos de luz que producen destellos e influyen en la arquitectura, avivando la atmósfera del espacio.

Representaciones de los cuatro ríos:
Fuente de los cuatro ríos: Nilo
Río Nilo
Fuente de los cuatro ríos: Río Danubio
Río Danubio
Fuente de los cuatro ríos: Ganges
Río Ganges
Fuente de los cuatro ríos: Río de la Plata
Río de la Plata

15 mayo 2012

Sant'Agnese in Agone (obra)

Se trata de la antigua capilla de la familia del papa Inocencio X y se encuentra ubicada en el centro de la plaza Navona de Roma, constituyendo su eje principal y determinando la jerarquía de su espacio.
Las casas que la rodean adoptan un lenguaje arquitectónico barroco semejante, contribuyendo a la igualdad y continuidad estética de los edificios que rodean la plaza.
Fachada de Sant'Agnese in Agone
Fachada de Sant'Agnese in Agone
Imagen: Miriam Bueno
Su fachada cóncava tuvo una gran influencia posterior y representa una perfecta utilización de la línea curva para dar profundidad y grandiosidad al conjunto. Es un frontón cóncavo, muy dinámico, prolongado en dos alas laterales sobre las que se erguían los dos campanarios exentos que flanqueaban la cúpula. La composición de la fachada es de tres partes, sobresaliendo la central.
Su cúpula es el contrapunto perspectívico a la horizontalidad excesiva del espacio y se ha convertido en la imagen urbana y simbólica de la plaza. Ésta se levanta sobre ocho cúpulas con entablamento saledizo.
Interior de la cúpula de Sant'Agnese in Agone
Interior de la cúpula de Sant'Agnese in Agone
En su interior hay una excesiva decoración, destacando sus mármoles en tonos cálidos, los estucos dorados y los frescos de la cúpula (Ciro Ferri) y de las pechinas, en las que se representan alegorías de las Virtudes (Baciccio). En este interior se percibe una gran amplitud gracias a la luz difusa procedente de las ventanas de la cúpula.
El altar central se encuentra dedicado a la Sagrada Familia con una obra escultórica de Guidi, mientras que el resto están dedicados a distintos mártires.
En ella además se encuentra el monumento funerario de Inocencio X.
Debajo de esta iglesia se encuentra un antiguo oratorio medieval subterráneo.
Monumento funerario de Inocencio X
Monumento funerario de Inocencio X
Su historia comienza con el martirio de Santa Inés, que tuvo lugar en el año 304. La tradición cuenta que la virgen, desnudada por el martirio, fue envuelta en bellísimos cabellos que crecieron milagrosamente.
Planta de Sant'Agnese in Agone
Planta de Sant'Agnese in Agone (Manuel Bueno)
En 1652, Inocencio X encomienda a Rainaldi el proyecto de la construcción de una capilla familiar en el lugar del santuario de Santa Inés que databa del siglo VIII. La primera piedra la pone Carlo Rainaldi el 15 de agosto de 1652, quien planea una planta en cruz griega con brazos cortos y pilares en el crucero con anchos chaflanes que se abrirían en grandes nichos (influencia de la Basílica de San Pedro del Vaticano) enmarcados por columnas entrantes, siguiendo el modelo de S. Martina e Luca de Cortona.
En 1653, Borromini derriba el muro central construido por los Rainaldi y proyecta una nueva fachada de forma cóncava que gana en profundidad al prescindir del vestíbulo planeado anteriormente, y además realza el tambor de su cúpula, siendo éste extraordinariamente alto y acentuando la verticalidad del conjunto arquitectónico, lo que además concede gran importancia al área situada debajo del crucero. Sin embargo mantiene la planta de cruz griega pensada por los Rainaldi, aumentando la longitud de los brazos y añadiendo ocho columnas de mármol rojo para sostener la cúpula, lo que enfatiza la percepción del espacio como octogonal regular, no cruciforme, y provoca notables contrastes de color, pues el cuerpo de la iglesia es de color blanco (menos la parte del altar mayor).
En 1657, Bernini se encarga de su decoración interior y la termina en 1672, respetando en general la fachada de Borromini añadiendo un pedimento ubicado sobre un ático.
La iglesia cuenta además con dos campaniles a los lados que al aumentar su altura anulan la grandiosidad de la cúpula.
Sección de Sant'Agnese in Agone
Sección de Sant'Agnese in Agone (Manuel Bueno)
Su nombre, al contrario de lo que pueda pensarse, no se refiere a la "agonía" de la mártir, sino que "agone" significa "lugar de competición" y se refiere al lugar donde se encuentra situada, pues no hay que olvidar que la Plaza Navona ocupa el lugar de lo que antiguamente fue el Estadio de Domiciano.
Santa Inés. Obra de Ferrata
Santa Inés. Obra de Ferrata
Página web oficial: http://www.santagneseinagone.org

09 mayo 2012

Plaza Navona (obra)

La plaza Navona ocupa un espacio amplio y alargado que se constituye como centro del urbanismo romano del siglo XVII. Se trata de una plaza de dimensiones simétricas encuadrada dentro de un entorno irregular.
Refleja fielmente el área del Estadio Domiciano, que se encontraba en el mismo lugar en la Antigua Roma (siglo I), de hecho en ella, al norte, aún se pueden ver los cimientos de este antiguo estadio romano. Posteriormente fue un mercado medieval para finalmente convertirse en la plaza de estilo barroco que conocemos hoy en día.
Su restauración fue llevada a cabo por el papa Inocencio X, de la familia Pamphili, quien le encarga al arquitecto Rainaldi un palacio nobiliario que tuviera la plaza como patio, en la cual tendría que construir además la Iglesia de Sant’Agnese in Agone. La intención de este Papa era convertir la Plaza Navona en corte familiar y centro de poder de la familia Pamphili.
Esta plaza es un importante centro que reúne muchas obras de arte de estilo barroco, como la Iglesia de Sant’Agnese in Agone, el Palacio Pamphili, la fuente de los Cuatro Ríos, La fuente de Neptuno y la Fuente del Moro.

La arquitectura barroca emerge de la arquitectura manierista y tiene como necesidad exacerbar la espiritualidad de los individuos, usando para ello la interacción de la arquitectura y el arte con su entorno urbano. El orden y racionalidad clásicos típicos del Renacimiento dieron paso a la sorpresa, dinamismo y tensión del Barroco. Los principios geométricos y teóricos renacentistas ceden ante los desarrollos individuales, que en esta época cobrarán especial relevancia. Además, este arte se encuentra asociado al poder monárquico y eclesiástico.