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05 marzo 2024

Génesis de la Iglesia medieval (historia)

Se habla de una época apostólica que abarcaría el siglo I de nuestra era, de una postapostólica que comprendería el siglo III y de una nueva época que comenzaría en el siglo IV. Después del Edicto de Milán (313), el Cristianismo se iba a convertir en el principal beneficiario, y de manera especial después del Edicto de Tesalónica (380), por el que se convierte en la religión oficial del Imperio romano.
El triunfo de la Iglesia en el siglo IV es inseparable de su imbricación en el aparato estatal. No obstante, la desaparición de la autoridad imperial en Occidente en el año 476 favoreció una cierta emancipación de la Iglesia y permitió a unos papas de indudable prestigio erigirse en guías morales de primer orden en medio de grandes dificultades. De hecho sería la Iglesia la auténtica fuerza que diera unidad a un occidente atomizado políticamente y sumido en una profunda anarquía.
En su progresivo fortalecimiento, el Cristianismo y la Iglesia como su expresión jerárquica tuvieron que hacer frente a graves problemas internos: el paganismo existente y los movimientos heréticos que surgieron en el seno de la Iglesia.
A lo largo del siglo IV y durante los comienzos del V, a pesar de que la sociedad romana dejó oficialmente de ser pagana, importantes masas de población seguían siéndolo, especialmente en el medio rural. Pero también se encontraban paganos en las élites culturales que veían el Cristianismo como religión de la subversión de los valores tradicionales romanos.
Por su parte, herejía significa opción filosófica libremente elegida, sin embargo tuvo una connotación peyorativa. Las herejías como expresión de disidencia religiosa se oponían a la ortodoxia que los Padres de la Iglesia y los concilios ecuménicos iban definiendo de forma solemne.

22 julio 2012

Misas de difuntos (historia)

Tras las vísperas y maitines, el convento de Cluny celebraba las misas de difuntos. En la misa principal se recitaban oraciones por los benefactores y amigos y se conmemoraba a los monjes y a sus allegados que habían fallecido recientemente. La misa de la mañana estaba dedicada a las oraciones por los difuntos. Por orden de Odilón, el 2 de noviembre tenía lugar en todos los monasterios cluniacenses el aniversario por todos los creyentes fallecidos, durante el cual cada sacerdote oficiaba una misa de difuntos y todos los demás monjes recitaban el salterio y el Padre Nuestro. Este es el origen del día de los difuntos.
En el caso de los cofrades fallecidos, tras su muerte, cada monje tenía derecho a siete misas de maitines y a la mención de su nombre en todos los ruegos por su alma en la primera semana tras su muerte. Pero, sobre todo, le correspondía un tricenarium consistente en treinta misas de difuntos en su honor. Durante este tiempo se ofrecía su ración de comida a un pobre, que estaba obligado a cambio a rezar por él.

21 julio 2012

El arrianismo (historia)

En contraposición a los católicos, los arrianos creían que Jesús, aunque animado por el Espíritu divino, era hombre. Esta concepción había sido rechazada por los obispos reunidos en el Concilio de Nicea en el año 325, a favor de la doctrina según la cual Jesús era verdadero hombre y a la vez verdadero Dios, de la misma naturaleza que el Padre. Esta doctrina fue proclamada en adelante como "ortodoxa", que en griego significa "creencia correcta".
Aunque el arrianismo fue declarado como herejía y se consideró opuesto a la Iglesia "católica" (universalmente válida o correcta), tuvo numerosos adeptos hasta el siglo V, en especial entre los germanos.
Durante el tiempo en el que los visigodos en España y los ostrogodos y lombardos en Italia se convirtieron al arrianismo, hubo en estas regiones "iglesias nacionales", cuyos obispos eran nombrados por el rey.

21 mayo 2012

Edicto de Milán (historia)

El Edicto de Milán (Edictum Mediolanense), conocido como “La tolerancia del cristianismo”, fue promulgado en Milán en el año 313. Por él se establece la libertad de culto en el Imperio romano, no sólo para los cristianos, “para que la divinidad que está en los cielos se muestre benigna y propicia a nosotros y a todos los que están sujetos a nuestro poder”. Se daba fin así a las persecuciones de las autoridades contra ciertos grupos religiosos, particularmente los cristianos. Fue firmado por Constantino I el Grande y Licinio, dirigentes de los imperios romanos de Occidente y Oriente respectivamente. Después de su aprobación se inicia la etapa conocida como “Paz de la Iglesia”.
Moneda con un doble retrato de Constantino
No sólo significó el reconocimiento oficial de los cristianos, sino que trajo como consecuencia profundos cambios dentro del Imperio romano, así como el comienzo de la expansión de la Iglesia. El edicto devolvió a los cristianos sus antiguos lugares de reunión y culto y otras propiedades que habían sido confiscadas por las autoridades romanas y vendidas a particulares. Esto le brindó al cristianismo y a cualquier otra religión un estatus de legitimidad junto con el paganismo, y depuso al paganismo como la religión oficial del Imperio romano.
Poco a poco, Constantino fue protegiendo el cristianismo y apoyó la unidad de la Iglesia por considerarla uno de los pilares del Estado. En su tiempo se fueron apagando los cultos paganos mientras que se favorecía abiertamente la implantación en Roma del culto cristiano y la construcción y dignificación de sus templos. Posteriormente, Constantino basaría el fortalecimiento de su poder imperial en la implantación de una monarquía de derecho divino que lo hacía aparecer como representante de Dios en la Tierra.
Más tarde, con Teodosio, el cristianismo pasaría a convertirse en la religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica del año 380.

Entrada actualizada en febrero de 2024.

07 abril 2012

La expansión del Islam en los siglos VII y VIII (historia)

El Islam es un movimiento espiritual con una religión que acabará siendo mundial, y es el origen de diversos imperios y estados que acabarán dando lugar a una extraordinaria civilización intelectual y artística.
La primera expansión del Islam, a principios del siglo VII, abarcó toda Arabia, parte de Mesopotamia y parte del Imperio bizantino.
Con el mandato de Mu’awiya (661-680) se instaura la dinastía Omeya. Mu’awiya quería que ésta fuera una dinastía arraigada en Siria, por lo que instauró su capital en Damasco. Además, políticamente, se produjo una centralización del poder en la figura del califa, un sistema político basado en el modelo bizantino. Sus sucesores serán Abd al-Malik (685-705) y Al Walid (705-715).
Durante el mandato de estos tres califas se produce el avance musulmán tres direcciones:
La primera es la expansión hacia Constantinopla y Asia Menor, conquistando parte del Imperio Romano de Oriente o Imperio bizantino, cuya capital, Constantinopla, es sitiada, y cuyos territorios fronterizos estarán en continua disputa.
Otro frente es el de Occidente, en el Norte de África y la Península Ibérica. Destacan la fundación de Kairuán (670), que protegía la ruta a Egipto y servía como base para enfrentarse a los bereberes de Ifriqiya; la toma de Cartago en el 698; el sometimiento de las tribus del centro y oeste del Magreb; y la conquista de la Península Ibérica (711-715).
La última dirección que siguieron las expansiones fue hacia el este, hacia Asia Central, destacando la toma de Afganistán (698-700)
Posteriormente se produjo una expansión mayor hacia el este, pues el territorio islámico llegará hasta la India.
En el año 750 termina la dinastía Omeya en Oriente a favor de la dinastía abasí. Abd al-Rahman fundó entonces en España la dinastía omeya, con capital en Córdoba.
Así, el Islam se convierte en una de las culturas y de las religiones más expandidas e importantes del mundo que aún hoy mantiene su importancia.
En cuanto a otros acontecimientos contemporáneos a la expansión omeya destacan varios aspectos. El Imperio bizantino, que anteriormente fue uno de los grandes imperios mundiales, ve disminuido su territorio e influencia, pero se mantendrá durante algún tiempo. En la Europa occidental perviven algunos de los reinos de origen germánico que llegaron durante el periodo de las invasiones: los lombardos en gran parte de Italia, los francos en Francia, los vascos al norte de la Península Ibérica, los eslavos y ávaros en Centroeuropa, croatas servios y búlgaros en el Mediterráneo, y lázaros en el este de Europa. Además en la Península Ibérica pervive el Reino cristiano de Asturias que será el causante de la posterior reconquista.

04 febrero 2012

La vida intelectual y la cultura en la civilización bizantina (historia)

La vida intelectual y la cultura de la civilización bizantina son brillantes y complejas, pues juegan un papel intermediario entre el helenismo y la cultura oriental y el mundo latino occidental, formando un gran crisol de culturas. Así, la vida intelectual y la cultura bizantina mezcla elementos romanos, cristianos, orientales y griegos.
Todo esto se produce debido a la necesidad del propio Imperio de emplear a matemáticos, juristas y literatos para su amplia burocracia y a la gran actividad intelectual desarrollada en los monasterios.
Pero toda esta cultura y vida intelectual se desarrollaba al margen del pueblo, pues las obras se escribían en latín, desconocido para el pueblo, o en griego clásico, incomprensible para la mayoría, que hablaban en distintos dialectos.
Alejandría se convierte en la capital científica del Imperio hasta que en el año 642 cae en poder de los árabes.
Destacan las obras de los padres de la Iglesia Oriental, que desarrollan una literatura teológica original y de pensamiento propio, y las obras de distintos historiadores y filósofos.
En arte destacan Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles, que realmente eran científicos y que son los arquitectos de Santa Sofía de Constantinopla. También destacan las murallas de Daras y Palmira, las Fortificaciones de las Termópilas, la iglesia de Santa Irene, y en Rávena, San Vital y San Apolinar el Nuevo.
El pensamiento iconoclasta, que prohíbe la veneración de imágenes, tendrá una gran repercusión en el arte, pues hará que todas las imágenes sean destruidas, aunque se siguen realizando retratos profanos y escenas de cacería. Como consecuencia de esto se produce un gran desarrollo de la decoración vegetal y geométrica. Así, el uso y poder de los iconos se hace mayor desde finales del siglo VI, y en el siglo VII se convierten en característica de la piedad y de la vida bizantina tanto en público como en privado.

31 enero 2012

Las Órdenes Militares (historia)

Uno de los fenómenos más notables asociados a las cruzadas fue la creación de las órdenes militares, instituciones que aunaban los aspectos religiosos con el componente militar y caballeresco. Jurisdiccionalmente dependientes del papado, organizaban su vida comunitaria al amparo de una regla monástica, generalmente la benedictina.

Destaca la Orden de San Juan o del Hospital de Jerusalén, fundada por Raimundo de Puy en 1120, cuyos miembros vestían hábito negro con una cruz blanca.
La Orden de los Caballeros del Temple (Templarios) fue fundada en 1118 por Hugo de Payens. Sus miembros vestían hábito blanco o negro y cruz roja. Fue sin duda la más conocida y dispuso de un enorme potencial humano, económico y territorial. Este inmenso poder fue, en última instancia, la causa de su desaparición; sus implicaciones financieras con las monarquías occidentales, especialmente la francesa, provocaron la animadversión regia y su disolución por el papa Clemente V en 1312.
También tuvo su origen en la época de la segunda cruzada la Orden de los Caballeros Teutónicos, reconocida por el papa en 1192, que pronto trasladó su actividad a las tierras de Alemania y Prusia, fusionándose con la Orden de los Caballeros Portaespadas, que actuaba en las actuales repúblicas bálticas, donde alcanzó una considerable importancia.
En otros territorios surgieron instituciones similares, como las Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Avis en la Península Ibérica.

28 enero 2012

Los pueblos "barbari" y las principales monarquías germánicas (historia)

Roma había entrado en contacto con otros pueblos situados más allá de sus fronteras, a los que denominó con el nombre genérico de "barbari" o extranjeros, a pesar de que pertenecían a distintas etnias. El sentido del término es altamente peyorativo, pues hacía alusión a gentes de un nivel cultural inferior.
En términos generales, se trataba de pueblos nómadas o agrupaciones de tribus cambiantes, que originarios de Escandinavia y del Báltico, recorrían Europa occidental en busca de pastos, caza, pesca o botín. Su aspiración era encontrar lugares donde instalarse y poder desarrollar una agricultura sedentaria y una ganadería vacuna.

Desde que los contactos comenzaron a ser más frecuentes Roma comenzó a darse cuenta de la diversidad de estos pueblos, al tiempo que aprendían de ellos. A pesar de la continua defensa de Roma, el "limes" o frontera se acabó convirtiendo en la zona de contacto que facilitaba la relación entre ellos. Además, se permitió la entrada de germanos en el ejército romano, primero como auxiliares y, después, en puestos de mayor responsabilidad.
No obstante, fueron numerosas las incursiones protagonizadas por francos y alamanes, que saquearon durante años las provincias del Imperio, pues el sistema defensivo no era bastante coherente. Durante muchos años los emperadores romanos trataron de evitar la catástrofe y algunos lo consiguieron, pero a lo largo del siglo IV la invasión de los pueblos germánicos dentro del Imperio se convirtió en un hecho irreversible.

Desde el año 476 los diversos estados germanos obraron con mayor libertad y, de forma paulatina, se fueron instalando en ciertas zonas de los países ocupados o en algunos puntos estratégicos. Los asentamientos se hicieron en tierras imperiales o en dominios particulares que los germanos compartieron con los habitantes de procedencia romana.

En el conjunto de los pueblos germanos podemos distinguir dos categorías en función de su capacidad de resistencia a los cambios: 
  • Aquellos que fueron absorbidos por otros reinos más fuertes (suevos o burgundios) o que no pudieron resistir la contraofensiva bizantina (vándalos y ostrogodos).
  • Aquellos que lograron sobrevivir a las continuas fluctuaciones, al menos hasta la llegada de los musulmanes a Occidente a comienzos del siglo VIII: visigodos, francos, anglos y sajones.

20 enero 2012

Introducción al arte paleocristiano (historia)

La aparición y difusión del cristianismo originó el nacimiento de un arte y una estética nuevos con los que se inicia el arte medieval: el arte paleocristiano. Este arte se desarrolló con incertidumbre en un principio, aunque poco a poco se fue afianzando hasta convertirse en el puente entre la cultura clásica y la cristiana.

Se desarrolló durante los cinco primeros siglos de nuestra era, distinguiéndose dos etapas separadas por el Edicto de Milán (313), mediante el cual se reconoció la libertad de culto a los cristianos.
Mapa conceptual
Esquema del arte paleocristiano

Durante el periodo anterior al Edicto, la iglesia no tuvo libertad de culto. Roma, que anteriormente se caracterizaba por su tolerancia, acabó por no aceptar el cristianismo debido a las diferencias entre cristianos y paganos. El monoteísmo y el celo proseletista, el rechazo hacia otras creencias y su negativa a rendir culto al emperador fueron las principales causas. Al principio se permitió su propagación por no suponer ningún riesgo para la integridad del Imperio, pero Nerón comenzó la primera persecución de las diez que sufrirían los cristianos entre los siglos I y IV.

En el siglo IV los emperadores del Imperio Romano de Occidente y Oriente (Constantino y Licinio) se reunieron en Milán, donde se redactó el edicto por el que se concedió la libertad de expresión a todas las religiones. Más tarde, Teodosio declaró el cristianismo religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica en el año 380. Cuando la vida religiosa pudo manifestarse libremente se planteó la necesidad de una arquitectura cristiana especializada que pondrá las bases de la posterior.


Más tarde, en el año 391, el propio Teodosio promulga el fin de todos los cultos paganos en favor del cristianismo.

Tipologías arquitectónicas y artísticas desarrolladas durante el arte paleocristiano: domus ecclesiae, martyrium, catacumbas, cella memoriae, basílica, baptisterio, mausoleo, sarcófago, mosaico.

Actualizada en marzo de 2024

06 enero 2012

Minería e industrias metálicas en la baja Edad Media (historia)

Una actividad económica en clara expansión en la Europa de los siglos XIV y XV fue la relacionada con la metalurgia y la minería, en las cuales se produjo una importante concentración de capitales y los primeros ejemplos de sociedades capitalistas.
Hasta mediados del siglo XV no se produjo un incremento significativo en la producción de ciertos metales como el hierro y la plata. Pero sí lo hizo gracias a las importantes mejoras técnicas en el trabajo minero.
También eran importantes los metales preciosos, sobre todo para su uso en la acuñación de moneda. Desde finales del siglo XIV se agotaron los centros tradicionales de extracción de plata de Inglaterra, Sajonia y Poitou, que se compensaron en el siglo XV con los yacimientos de Yugoslavia y Bohemia. El oro se importaba casi en su totalidad del África subsahariana y el cobre procedía de Inglaterra, Noruega y Austria.
En relación con el incremento de trabajo en las minas, desde el siglo XIV se producen grandes progresos en la siderurgia, con mejoras técnicas notables. Pero este avance obedece sobre todo a la demanda creciente producida por la introducción de las armas de fuego y la artillería en la actividad bélica.
Por último, se produce una innovación tecnológica estrechamente ligada con el trabajo del metal: la creación, por Gutenberg, de los caracteres móviles de metal, punto de partida de la aparición de la imprenta.

04 enero 2012

Motivaciones de las cruzadas (historia)

Existen distintos factores que explican el comienzo de las cruzadas:
1. Razones de tipo geoestratégico en el marco de las modificaciones del equilibrio de fuerzas entre las tres civilizaciones que comparten el Mediterráneo (Bizancio, Islam y Occidente).
2. Razones de tipo socioeconómico. Las cruzadas permitieron paliar problemas internos de la propia sociedad feudal occidental: encauzar las excedentes de población, ofrecer una oportunidad a los segundones de la nobleza (excluidos del régimen de sucesión de sus linajes), servir de válvula de escape a la violencia de un mundo en el que la actividad bélica era clave…
3. Razones políticas de prestigio y reafirmación de autoridad, tanto para los papas y el clero, que refuerzan su influencia y controlan el proceso, como para los dirigentes, reyes y emperadores, que refuerzan la legitimidad de su poder y reafirman su papel dirigente y de los potenciales beneficios económicos para sus reinos.
4. Razones del ámbito de las mentalidades colectivas de una sociedad en la que todavía están muy presentes las ideas mileniaristas y en el que la peregrinación era una de las manifestaciones devocionales de mayor aceptación popular (sobre todo a Jerusalén, símbolo de la ciudad celestial).

Las exploraciones portuguesas en África en la Edad Media (historia)

La conquista de Ceuta en 1415 por los portugueses marca el comienzo de las exploraciones de la costa africana que esta nación protagonizará de forma absoluta, gracias al decidido impulso dado a las mismas por el infante Enrique el Navegante.
Desde ese momento y hasta su muerte en 1460, Portugal desarrolla una ininterrumpida progresión costera hacia el sur del continente: entre 1425 y 1427 conquistan Madeira y las Azores; en 1434 descubren la posibilidad de regresar hacia el norte desde el cabo Bojador, pasando por las Azores, aprovechando los vientos alisios; en 1441 alcanzan Río de Oro; y en 1445 llegan a Cabo Verde y penetran por la desembocadura del río Senegal, iniciando las exploraciones en el interior del continente que desarrollarán de forma planificada durante diez años. Algunas expediciones estuvieron protagonizadas por aventureros.
Pero la muerte del infante no supuso la paralización del avance: en 1471 descubren la Costa de Oro y el delta del río Níger; en 1483 llegan a la desembocadura del Congo; en 1487 Bartolomé Días alcanza Sudáfrica, dobla el cabo de las Tormentas (llamado después de Buena Esperanza) y penetra en el Índico; en 1498 Vasco de Gama bordea la costa africana y, tras hacer escala en Mozambique, llega a la costa de la India.
La toma de contacto directo con el África negra tuvo efectos económicos notables, especialmente en el movimiento de esclavos y oro, monopolizado hasta entonces por el comercio de los musulmanes del Magreb y que entrará en decadencia ante el impulso portugués. Por eso, el principal objetivo de los portugueses fue asegurarse su exclusividad y monopolizar su presencia en África frente a Castilla, cosa que consiguieron en 1454 al renunciar ésta a las exploraciones a cambio de su derecho de conquista sobre las Canarias. El tratado de Alcaçobas-Toledo (1479) aseguró el monopolio portugués de exploración al sur del cabo Bojador. El papa Sixto IV consagró esta solución a través de la bula Aeterni Regis (1481).
Pero esta expansión también tuvo consecuencias en las mentalidades y comenzó a modificar lentamente la imagen y la consideración que a ojos de los europeos tenían los habitantes de estos territorios desconocidos hasta entonces. Desde plantearse la necesidad de conocer lenguas para asegurar la comunicación, hasta la elaboración de teorías sobre la bondad natural de estos pueblos y la necesidad de evangelizarlos pacíficamente.

03 enero 2012

El monacato céltico en la Edad Media (historia)

La vida monástica en la Edad Media era un modo de seguir el camino de la perfección junto a la comunicación con Dios, y para ello era necesaria la desvinculación total de los compromisos terrenales y la ascesis del cuerpo y la mente para orientarlos a la oración contemplativa.
En Occidente, por influencia de Oriente, se desarrolló el monacato en Francia en el siglo IV, y entre los siglos V y VIII se desarrollaron dos tradiciones monásticas que, de forma especial, se difundieron por Europa Occidental: la irlandesa o céltica y la romana.
Irlanda fue el primer territorio más allá de las fronteras imperiales romanas que se convirtió al cristianismo por la acción misionera, y a la vez jugó un papel decisivo en la expansión religiosa y en la actividad monástica.
San Patricio (389-462) es el organizador de la vida monástica en Irlanda durante el siglo V, convirtiéndola en un importante foco evangelizador.
Los monasterios célticos eran grandes aglomeraciones de cabañas en los que se seguía un gran rigor penitencial basado en el modelo rigorista egipcio. Las características de estos monasterios eran: el elevado número de monjes por monasterio, la jurisdicción episcopal en manos de los abades, unas prácticas litúrgicas propias, y sobre todo destacan por el trabajo manual, que aunaba la práctica, la penitencia y el utilitarismo.
Más tarde, a finales del siglo VI, San Columbano el viejo se convierte en organizador del monacato escocés, y después este modelo de monacato se extenderá a la Europa continental.