¿Comentas?

Agradecemos los comentarios que nos hacen mejorar y aceptamos las propuestas y peticiones sobre las que te gustaría leer en este blog. ¿Colaboras?
Mostrando entradas con la etiqueta Arte ibérico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte ibérico. Mostrar todas las entradas

01 mayo 2020

La escultura ibérica (tema)

La escultura ibérica está formada por pequeñas estatuillas de bronce (utilizadas como ofrendas o exvotos) y esculturas de piedra (arenisca o caliza) de mayor tamaño. Se trata de una escultura con ciertos rasgos orientalizantes y de otros pueblos colonizadores.

Guerrero de Mogente
Entre las pequeñas figuritas metálicas encontramos esculturas humanas, tanto masculinas como femeninas, y esculturas animales. Son exvotos realizados con la técnica de la cera perdida. Cabe destacar el Guerrero de Mogente.

Entre las esculturas realizadas en piedra, con una finalidad funeraria o religiosa, podemos destacar las esculturas de animales (como los relieves del monumento de Pozo Moro) y otros animales fantásticos (como la Bicha de Balazote) que son guardianes de tumbas y lugares de culto y las damas, figuras femeninas, ricamente adornadas con joyas y ricos ropajes. Todas ellas se realizaron durante los siglos V y IV a.C., en la época plena de la cultura ibérica. Además, se sabe que algunas de las piezas, después de talladas, fueron estucadas y pintadas con llamativos colores.
Dama de Elche
Entre las "damas", que podían servir de urnas cinerarias o cumplir el papel de damas oferentes, cabe destacar la Dama de Baza, la Dama de Elche o la Gran Dama Oferente del Cerro de los Santos.

Entre los yacimientos más importantes podemos destacar:
- Santuario del Cerro de los Santos
- Santuario del Llano de la Consolación
- Santuario del Collado de los Jardines
- La Fuentecica
- El Cigarralejo

04 agosto 2015

Dama de Elche (obra)

Dama de Elche
(Museo Arqueológico Nacional)
La Dama de Elche es una escultura de piedra caliza que se encuadra dentro del arte ibérico y data de entre los siglos V y IV a.C. 
Fue encontrada de forma casual en La Alcudia de Elche, cerca de la muralla ibérica de la ciudad de Ilici, el 4 de agosto de 1897. Actualmente esta escultura se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid.
Mide 56 cm de altura, pesa unos 65 kilos y se sabe que en origen estuvo policromada y tenía los ojos rellenos de pasta vítrea. Aunque actualmente se trate de un busto, no se sabe si en origen fue una escultura de cuerpo entero que posteriormente se cortó.
Se encuentra ricamente ataviada. Su tocado está formado por rodetes que en realidad serían metálicos y no de piedra, una peineta o tiara, un velo y una diadema adornada con cuentas. Su indumentaria se compone de manto, toga y túnica y se adorna con tres collares que en realidad podrían haber sido de oro.
Su identidad es desconocida y se cree que sus rasgos podrían ser idealizados y no un retrato realista. Además se desconoce si representa a una diosa, a una novia o a una dama de la aristocracia.
La parte trasera de la escultura tiene, al igual que otras "damas" del arte ibérico, una oquedad que podría haber servido para contener las cenizas de un difunto o algún tipo de ofrendas.

Ver también: Dama de Baza (obra)

05 enero 2012

Dama de Baza (obra)

Dama de Baza
Dama de Baza
(Museo Arqueológico Nacional,
Madrid)
Nos encontramos ante una obra de arte mueble o mobiliar de bulto redondo, es decir, trabajada por todos sus lados, aunque está pensada para ser vista sólo de frente, pues su parte posterior se encontraba adosada a una pared de una tumba perteneciente a una necrópolis. Está realizada en un solo bloque de piedra caliza de color grisáceo, enlucido con yeso y policromado, pintura de la cual aún quedan restos. Representa a una mujer sentada en un trono y fue realizada en torno al siglo IV a. C.
Las damas del arte ibérico son figuras femeninas, ricamente adornadas, que pueden aparecer sedentes, entronizadas, vaciadas para albergar las cenizas de un difunto, o erguidas y hieráticas como portadoras de ofrendas (Dama del Cerro de los Santos).
Debido a las facciones de su rostro esta Dama es más realista que la Dama de Elche, que aparece más idealizada, por esto se cree que pudo haber sido un retrato de una mujer real.
Dama de Baza (detalle)
Detalle de la Dama de Baza (MAN)
Destaca el hieratismo y solemnidad de la figura, que se encuentra ricamente ataviada y sentada en un trono. Está vestida con un manto, una túnica y dos sayas de color azul y decorados con motivos geométricos y calzada con unas babuchas rojas que apoya en un cojín azul. Su pelo negro está recogido en dos rodetes a ambos lados de la cara y su tocado se adorna con una tiara. Destacan sus pendientes, de forma cúbica rematados en flecos. Además se adorna con brazaletes, anillos, gargantillas de pequeñas cuentas y dos collares: uno con colgantes en forma de lengüeta considerados como porta-amuletos y otro con tres colgantes en forma de anforilla. Estas joyas representan a piezas de orfebrería de tipo orientalizante.
El trono tiene un respaldo en forma de alas, reposabrazos y cuatro patas, las delanteras talladas en forma de garras de león. Probablemente imitaba a un trono de madera, pues está pintado de color marrón. En uno de los laterales tiene una oquedad en la que se depositaban las cenizas del difunto.
Su función es funeraria, pues esta escultura se encontraba en una tumba junto al ajuar funerario y además servía para albergar las cenizas de un difunto en su interior. Además puede que tuviera una función religiosa, pues pudo representar a alguna diosa que protegiera al difunto.
El mundo funerario, al igual que el religioso, era muy importante y estaba muy presente en la cultura íbera, una cultura muy compleja que trasladaba a sus muertos a las necrópolis que se situaban en las inmediaciones del poblado y una vez allí se llevaba a cabo el proceso de cremación. Estas cenizas se metían en un recipiente y en ocasiones dentro de una escultura de gran tamaño como esta Dama de Baza o como la Dama de Elche. Éstas se situaban después dentro de su tumba junto con el ajuar funerario que el difunto pudiera necesitar después de su muerte.