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domingo, 17 de junio de 2012

Cronología del surrealismo (tema)

El surrealismo aparece del dadaísmo pero intenta transformar la carga esencialmente negativa de este movimiento en algo positivo. Para ello se apoya en el descubrimiento del inconsciente y en la revolución rusa. Ambos fueron un fracaso, pero sin embargo, la estética surrealista, una especie de conjunción disparatada de diversos elementos artísticos, literarios y sociales, funcionó ya que, aunque de un modo extremo, reflejaba el verdadero sentir del momento.
Originalmente el surrealismo fue un fenómeno sobre todo poético. Sin embargo la propia constitución eminentemente visual del inconsciente y el interés que se despierta en los poetas por la pintura va a provocar la aparición de una verdadera cosecha surrealista en distintos estilos pictóricos, fotografía y cine. Se produce una exaltación del arte como obra del inconsciente y ligado a principios de subjetividad, individualismo y libertad, que serán los pilares de la modernidad.
Existe una evolución de la imagen surrealista que es como si fuese emergiendo de una primera niebla de incongruencia Dadá para ir ganando nitidez con el tiempo. Sin embargo, los elementos de comunicación de los que se sirve son siempre los mismos: el libre uso de la asociación de imágenes por analogía, la sinécdoque (una parte sirve para significar el todo) y la anamorfosis.
Hay tres estilos o momentos claves en el desarrollo del surrealismo: su nacimiento (1919), periodo conocido como la “época de los sueños” en el que las actividades del grupo se centran en experiencias de hipnosis o trances psicológicos y en el que destaca Max Ernst; a partir de 1925, cuando se desarrollan dos tendencias fundamentales o el desarrollo de un arte semi abstracto en que tanto las texturas como la línea forman un importante papel (André Massón o Joan Miró) y otro arte figurativo basado en la representación de sueños y visiones (Magritte o Dalí); y el último estilo, el de los años treinta, en el que se produce una vuelta a la figuración y presupuestos más clásicos.

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